En mi show la oficina se vuelve un juego prohibido: tacones lentos, miradas que prometen, susurros que provocan y una actitud complaciente que disfruta tentar, provocar y dejarte con ganas de m?s.
Me encienden las ?rdenes dichas en voz baja, el coqueteo descarado, las miradas que desnudan, la tensi?n antes del primer movimiento y ese "hazlo otra vez" que se dice sin palabras.
deepthroat